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Creemos
Aceptamos los cinco grandes “SOLOS” de la Reforma:
“Solus Christus” Solo Jesucristo da salvación y acceso al Padre.
“Sola Gratia” Somos salvos solo por Gracia, aparte de algún mérito humano.
“Sola Fide” La salvación es solo por fe, sin alguna obra humana.
“Sola Scriptura” Solo la Biblia es nuestra autoridad en fe y práctica.
“Soli Deo Gloria” La meta del Evangelio es solo la gloria de Dios.

Bible & Greek MS
La Biblia:

Creemos que la Biblia es la Palabra de Dios, inspirada de forma sobrenatural en su totalidad y en sus palabras individuales, sin error en sus manuscritos originales, y preservada por Dios para que sea el divino estandarte de autoridad para toda persona en toda edad y todo aspecto de la vida (2 Timoteo 3:16; Mateo 5:18).

Dios:
Creemos que Dios existe eternamente en tres personas—Padre, Hijo, y Espíritu Santo —y que estos tres son un solo Dios (Deuteronomio 6:4; Mateo 3:16-17, 28:19). Creemos que es el único y absoluto creador del universo, y que lo creó de la nada, por Su palabra (Génesis 1; Juan 1:1-3; Hebreos 11:3).

El Hombre:
Creemos que el hombre no vino a ser por evolución, sino que fue especialmente credo a la imagen de Dios, que desobedeció a Dios y por lo tanto incurrió muerte espiritual, la cual es separación de Dios, y también muerte física como consecuencia; y que toda la raza de Adán son pecadores por naturaleza y por práctica (Génesis 1:26–27; Romanos 5:12–19; 7:15–21).

Salvación:
Creemos que Dios, por Su soberana voluntad, y en Su amor por los hombres, mandó a Cristo al Mundo para salvar a pecadores (Romanos 5:8; John 3:16).

Creemos que Jesucristo fue totalmente Dios y totalmente hombre, que nació de una virgen y vivió una vida sin pecado, en la cual Él enseñó, e hizo potentes señales, maravillas, y obras como está revelado en los cuatro Evangelios. Fue crucificado y murió para pagar el precio de nuestros pecados, y resucitó corporalmente de la muerte el tercer día. En el tiempo presente, se sienta exaltado a la diestra del Padre, donde es la cabeza de la iglesia e intercede por creyentes (Juan 1:1, 14; 14:3; 20:30-31; 2 Corintios 5:21; Colosenses 1:18).

Creemos que, como la sangre vertida en la muerte de Cristo hizo expiación perfecta por nuestro pecado, redimiéndonos de la maldición de la ley (siendo Él maldito en nuestro lugar), las personas son justificadas solamente a base de la sangre vertida de Cristo (Gálatas 3:13; Romanos 5:9).

Creemos que la salvación, con su perdón de pecado, su impartir de una nueva naturaleza, y su aseguramiento de vida eterna, se recibe por fe en Cristo solamente, enteramente aparte de las buenas obras, bautismo, participación eclesiástica, o cualquier otra participación del hombre. Es una obra enteramente de la gracia de Dios (Efesios 2:8-9).

Creemos que uno que ha puesto su fe en Cristo es sellado por el Espíritu Santo (Efesios. 1:13-14), y está eternamente seguro, no pudiendo ser separado del amor de Dios o perder su salvación (Juan 10:28-29; Romanos 8:38-39), pero que el pecado puede interrumpir el gozo de su comunión con Dios y traer al disciplina amante de su Padre celestial (1 Juan 1:6-7; Hebreos 12:6). También creemos que, cuando un creyente no edifica sobre el fundamento de Cristo, perderá galardones en el juicio, aunque quedará salvo “como si por fuego” (1 Corintios 3:10-15).

Vida Cristiana:
Creemos que el Espíritu Santo es una persona, es Dios, y posee todos los atributos divinos. Mora en cada creyente, bautiza y sella a todo creyente en el momento de la salvación, dota a cada creyente para servicio, y los llena cuando confiesan sus pecados y se rinden a Él (Efesios 1:13; 1 Corintios 12:13; Efesios 5:18-19). Aquellos que andan en el Espíritu no cumplirán los deseos de la carne y reflejaran el carácter de Cristo como fruto espiritual (Gálatas 5:16, 22-23).

Creemos que Dios es la fuente de todo verdadero placer y deleite (Salmo. 16:11) y digno de que lo amemos de corazón entero (Deuteronomio. 6:5). Debería ser la meta de cada Cristiano andar victoriosamente en ese amor, dando como fruto buenas obras en cada esfera de la vida y la sociedad, y crecer en madurez espiritual por medio de obediencia a la Palabra de Dios y el Espíritu Santo que mora en él (Efesios 2:10, 4:13; 2 Timoteo 2:15-16; Santiago 1:21-22 ).

Creemos que todo creyente es llamado a predicar el evangelio y a hacer discípulos, bautizándolos y enseñándolos a guardar los mandamientos de Cristo (Matthew 28:18-20; Marcos 16:15; Hechos 1:8).

La Iglesia:
Creemos que la iglesia es una compañía electa de creyentes bautizados por el Espíritu Santo en un cuerpo; su misión es testificar acerca de su cabeza, Jesucristo, predicando el evangelio a todas las naciones (Efesios 1:3–4; 1 Corintios 12:13; Hechos 1:8), y edificando a los creyentes en madurez espiritual (Efesios 4:11-14), Creyentes que no están activamente involucrados e una iglesia sufren espiritualmente (Hebreos 10:24-25). Creemos que cada creyente tiene dones de Dios para ministrar en, y por medio de, la iglesia (1 Corintios 12).

Creemos que el Espíritu Santo mora en, sella, y da dones espirituales a cada creyente; y que guía, llena, enseña, y habilita a cada creyente para hacer la voluntad de Dios cuando el creyente confía en, y obedece al Espíritu (Romanos 8:9; Efesios 4:30; 1 Corintios 12:7–11; Gálatas 5:16–18; Efesios 5:18; 1 Juan 2:27).

Creemos que el bautismo en agua y la Santa Cena son las dos ordenanzas de la Iglesia en esta era (1 Corintios 11:23–26; Hechos 2:41). Creemos que la Mesa del Señor debe estar abierto a todo creyente bautizado que elija participar, aunque su teología de la mesa no acuerde totalmente con la nuestra, solo que no esté bajo justa disciplina de una iglesia.

Creemos que, aunque el bautismo no es parte del evangelio (1 Corintios 1:17), y por tanto no necesario para la salvación, es la voluntad de Dios que todo creyente sea bautizado (Matthew 28:19-20), y que tanto el significado de la palabra griega baptizo como el ejemplo de la escritura confirman que el modo del bautismo es por inmersión. Además, no hay justificación bíblica para el bautismo de infantes que no han llegado a la edad donde pueden venir a Cristo con fe y comprensión. No obstante, realizamos que hay muchos creyentes fieles que están convencidos por su estudio de la Escritura de la validez del bautismo infantil. Por esto, como la escritura dice que solo hay “un bautismo” (Efe. 4:5), no requerimos un bautismo adulto de tales personas contra su consciencia, hasta que lleguen a ser convencidos de lo contrario.

Últimas Cosas:
Creemos que Cristo regresará a la tierra visiblemente, corporalmente, y en persona para derrotar las fuerzas de Satanás y consumar Su reino, y que los perdidos serán condenados eternamente según sus obras, mientras los creyentes vivirán para siempre como la esposa de Cristo (Apocalipsis 19-22).

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